Efrain Salas: Produciendo para gestar moda en Perú.

 

Efrain retrato 1

Al citar a Efraín Salas es no solo referirnos a la plataforma de moda más importante del país, es hablar de un impulsor de la estética local. Durante 25 años, ha realizado los desfiles y eventos más importantes del país, entre los que incluye: el mítico show del año 1997 cuando la supermodelo Claudia Schiffer, se enfundó en un traje del diseñador Jack Abugattas pisando por primera vez pasarelas peruanas. Él se encargó del evento inaugural de la boutique CH by Carolina Herrera, teniendo a la misma diseñadora atendiendo al público asistente en un evento inolvidable. Así es Efraín, un hombre multifacético – abogado, fotógrafo, scouting de modelos, etc- que ama el arte, la estética y la perfección, pero que sobre todo, busca aperturar un campo para el diseño local ante los ojos del público de nuestro pais con el Lifweek.

Cómo productor ¿cuál ha sido el reto más grande que has tenido como profesional en el mundo de la moda?
Definitivamente uno de los grandes retos, es tener plataforma neutral -como el Lifweek- que le sirva por igual a todos los diseñadores de moda. En ese sentido, teniendo diseñadores tan heterogéneos con cliente, públicos, colecciones y propuestas tan diferentes, no siempre es fácil. Subirlos a todos juntos a una misma plataforma y buscar que sea un espacio parejo siempre es y será un gran reto. El segundo es haber puesto de moda la moda. El Perú, es un país que ha vivido muchísimos años mirando hacia el hemisferio norte y creyendo que si la moda no era importada, no era buena.
Introducir una cantidad de diseñadores al mercado  local y hacer que el público los adopte y se sienta orgulloso de ellos, es un proceso largo que ha tomado 5 años. Estoy consciente, que es el camino correcto para desarrollar una industria de retail importante y sostenida por diseñadores locales.

Con respecto al lifweek ¿cuál es el siguiente paso?

Definitivamente Lifweek, ha llegado a un punto en que expectativas ya están cubiertas; lo que sentimos hoy, es que la pelota está más en la cancha de los diseñadores que en la nuestra. Somos una plataforma de exposición, nos seguiremos puliendo trayendo más prensa, tecnología, que seamos más ordenados, pero en realidad la evolución del lifweek depende del trabajo de los diseñadores, del comportamiento del mercado y como el público reciba sus colecciones tiene que ver, con el desarrollo de la industria por parte de los diseñadores que de la plataforma misma.

¿Durante estos 25 años cual ha sido el momento más significativo de tu carrera?

Es curioso pero no hay un antes y un después, es como si fuera circular. Yo he organizado matrimonios, bautizos, bar mitzvah, desfiles de moda y presentaciones de marca. De alguna manera siempre estuve relacionado a la estética y gracias a ello he querido hacer más bonito el mundo en el que vivimos; esa ha sido la preocupación y el motor en mi vida en ese sentido.
Hablar de un momento o un periodo más importante no podría, porque han sido muchos. Podría citar el empujar y crear la primera revista de moda en el Perú, desarrollar el visual merchandising para una cadena como Falabella y ver en lo que se ha convertido el mercado de retail hoy en día. Un año muy significativo y sumamente importante para mí es el 2011, cuando después de tantos años logramos crear una plataforma como Lifweek, diría que es una satisfacción circular que no ha parado y la bendición de haber convertido mi hobby, mi pasión en mi trabajo.

Efrain Salas es actualmente el productor mas importante del país.

¿Consideras que existe moda peruana en el Perú?

Considero que existen diseñadores peruanos, que está desarrollando una identidad y que vamos en camino correcto hacia la creación de una moda peruana sana, que pueda mantenerse en el tiempo.

Con respecto al corazón de la industria textil del país ¿Que iniciativa debería de tomar Gamarra para hacerle frente al fast Fashion y mercadería china?

A futuro, el destino de Gamarra estará principalmente en el desarrollo que el cliente tenga en cuanto a la cultura de consumo, es decir, mientras nosotros le enseñemos al público que consumir el algodón peruano de mejor calidad es una mejor compra, eso va a ir en beneficio de los productores nacionales. Sin embargo, la competencia con mercadería china y de otros países a mejores precios muchas veces es difícil de ganar; es necesario combatir precio con diseño y calidad de fibra, solamente así se podrá ganar esta batalla.
A esto habría que añadir – es tremendamente importante- la presentación e imagen. El cliente promedio que está dispuesto a comprar un t-shirt en una tienda por departamento, paga por el aire acondicionado, atención, bolsa , empaque y música. Eso, es algo que definitivamente en Gamarra aún falta evolucionar más, yo creo que es una batalla larga que un espacio comercial debe dar y luchar -para beneficio de nuestra industria- todos esperamos que gane, porque hay que homologarse necesariamente con el mercado internacional, de otra forma es imposible competir.

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