Segunda mano o segundas oportunidades

Photos: Alessandra Mazzini

Cuando era niña, mi madre siempre nos vestía igual a mi hermana y a mí, pero conforme ella fue creciendo ya no pudo hacerlo, solo atinaba a guardar la ropa que le quedaba chica para dejarme ser la “heredera absoluta” de lo que mis hermanas mayores desechaban de sus closets. Poco a poco me volví la recicladora familiar, recogiendo los botines, casacas, camisas, chompas faldas y pantalones de todos integrantes de la casa para adaptarlo a ese aspiracional “look grunge” que lucía en la adolescencia. Lo curioso es que durante toda mi vida, he preferido cosas de “segunda mano” porque siempre me ha parecido válido, el darle una segunda oportunidad a las cosas que quizás no le queda bien a alguien más,  pero que puedes adaptar a tu estilo.

El trauma de la ropa usada

Cuantas veces se han escuchado los rumores de que la ropa de segunda es de una persona muerta, enferma o robada, por esos motivos a muchos les da asco usarla, pero si deciden experimentar con ellas,  tengan en cuenta siete puntos que diré a continuación:

1- Al adquirir cualquier prenda de segunda mano, deben lavar la ropa con detergente, desinfectante, aroma y una cucharada de sal -esto para eliminar restos energéticos de la prenda- para neutralizar olores y revivir el color.

2- Siéntanse orgullosos porque  al llevar ropa de segunda están ayudando al medio ambiente con su re-utilización, disminuyendo  el impacto ambiental.

3-Los diseños de años atrás son diferentes a las que se venden masivamente en la actualidad, eso le aporta una cuota diferencial al outfit para cualquier ocasión.

4- Las telas y acabados de antes son mejores que las de ahora. 

5-Si reciben  algo heredado pueden venderlo por internet a un valor muy elevado a tiendas de segunda mano extranjeras donde pagan muy bien por piezas de diseñador o  de ediciones limitadas.

6- Puedes transformar una pieza de segunda para hacer otra más funcional a tu estilo.

7- Muchas veces puedes armar un buen look desde 10 soles.

Este último punto es muy bueno porque en más de una ocasión, he transformado muchas cosas en otras como sacos en chalecos, camisas de mi papá en blusas sin mangas, pantalones en shorts, pantalones en faldas y podría continuar citando cosas. Con algo de imaginación y un par de tijeras, alfileres, tiza y maquina de coser o hilo con aguja puedes hacer maravillas, no hay nada de malo en usar ropa usada, solo debes combinarla adecuadamente y elegir lo que se encuentre en mejor estado para que luzca increíble combinado en un buen look.   Muchas veces que he salido en revistas y diarios como la mejor vestida, lucía piezas de segunda en mis outfits, corroborando algo muy particular: la ropa no lo lleva a uno sino uno debe llevar la ropa.

Puedes encontrar piezas de segunda mano en  la Avenida Grau, 28 de julio con jr. Gamarra, Las Traperas, showroom-Fundacion “Arco Iris” de Camino Real  o en cualquier sede de Los traperos de Emaús.
Fotos de mi short favorito que antes de ser esa pieza, era un pantalón de mi sobrino adoptado y adaptado para el día a día.
¿Se atreven a integrar piezas de segunda en sus guardarropas? cambio y fuera.

BVD: Celestina – ubicada en el Centro Comercial Ya (Jr. Gamarra 1043)

Short: Levis

Boots: Ecco Shoes

Watch: Moto 360

Hair: Masters Of Hair

 

 

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